domingo, 6 de septiembre de 2015

Un Balance de los Estudios de Género en el Perú




Un Balance de los Estudios de Género en el Perú/ Patricia Ruiz Bravo
Nilthon Maldonado





Un Balance de los Estudios de Género en el Perú

            Mostrar los avances y desafíos que enfrentan las investigaciones sobre las relaciones de género en el Perú es el objetivo de este escrito. A manera de introducción la autora presenta las perspectivas conceptúales que vienen definiendo los nuevos enfoques y temas de la investigación sobre las relaciónes de género en el Perú. La autora sostiene que un cambio fundamental en los estudios de género es la centralidad que adquiere la dimensión cultural en el análisis. En este sentido el estudio del lenguaje y de los procesos de comunicación constituyen nuevos espacios desde los cuales se busca comprender el mundo social. Un segundo punto es la búsqueda de una redefinición de la política y el poder.



1.- El Concepto de Género y la Centralidad de la Cultura.

            La identidad y las representaciones de género.- La teoría del capital no logro explicar las diferencias salariales entre hombres y mujeres, esto pudo ser comprendido cuando se salió del enfoque economisista y se llego al terreno de los valores y creencias, a la construcción social del género. La situación de marginación de la mujer resulta de patrones de identificación de género, representaciones colectivas y esteriotipos que fundamentan el comportamiento. En un inicio la mirada se centro en la identidad femenina pero después se llego al tema de la masculinidad. Así el machismo se entendio como un sistema genérico fundado en un tipo de división moral del trabajo. Otros vieron en el trauma de la conquista la base de la masculinidad. Finalmente el sistema genérico peruano urbano se funda en una división moral del trabajo heredada de la cultura mediterránea.

En los sectores medios y altos de Lima se ponen en evidencia otro giro. El ingreso de la mujer al mercado laboral presento cambios difíciles de prever, se hacia la necesidad de saber si las mujeres podían cumplir ambos roles o si esto les generaba culpa y conflicto. Los estudios señalaron que no les generó conflicto más bien fue un complemento subordinado al papel de madre y esposa. Así los sistemas de género en los sectores medios de Lima respondieron de manera distinta a los cambios socioeconómicos, políticos y culturales mientras que en los sectores altos nos encontramos con la vigencia de los valores tradicionales. Las representaciones colectivas  son importantes para el funcionamiento de la sociedad, en ella se condensan las concepciones sobre el mundo y las personas pero esta no es inmóvil y estática, así las representaciones de género juega un papel central en la permanencia y la reproducción de los patrones de género de dominación, pero a su vez estas representaciones incorporan alguna discriminación étnica, ej. “pitucas y marocas”.

Los artículos sobre las representaciones de género muestran el reconocimiento de la subjetividad en la reivindicación del individuo frente al colectivo. Se observa un cambio en la imagen de la mujer peruana ya no son víctimas pasivas, afloran sus contrapoderes femeninos como formas de enfrentar la disputa del poder. Es indudable que el reconocimiento de la diversidad y la diferencia es un avance que enriquece la investigación un ejemplo de lo dicho es la diversidad de actitudes y discursos en el movimiento de mujeres. Un caso interesante es que en tanto las brechas entre hombres y mujeres parecen reducirse entre las mujeres se mantiene o aumenta.



2.- La Etnicidad y las Relaciones de Género en el  Mundo Rural

            El hecho concreto es que los estudios sobre el mundo rural han disminuido en la última década. Mientras que en la década del sesenta y setenta se presento en la militancia política. El tema de la etnicidad se ha trabajado a raíz del auge de la cultura como marco interpretativo del comportamiento social e individual. sin embargo el fenómeno de las migraciones han permitido explorar nuevas identidades. En este contexto el racismo se presenta como una posible causante de la exclusión de la dimensión étnica-cultural, solo así se entiende la exclusión de la dimensión étnica de las mujeres en las zonas rurales. Los trabajos hechos por norteamericanas, en el estudio de las mujeres campesinas, en algunos casos expresan un compromiso por aproximarse y conocer al otro. Finalmente tenemos que decir que muchos de los resultados de las investigaciones acerca de la mujer campesina no han tenido mucha difusión en nuestro País.



3.- El Movimiento de Mujeres y el Poder: Nuevas pistas en un camino que no se agota.

            Las organizaciones femeninas han sido tema de estudio desde la década pasada. Los comedores populares han tenido un impacto positivo en las relaciones de género, los varones participaban más en las tareas domésticas, asi se socializaba una actividad que era privada y se sacaba a la mujer del encierro de su hogar. El hecho de que las mujeres llegaran al ámbito público vía la alimentación cuestiona la separación de esferas y politiza la acción de las mujeres. Al desarrollar esta estrategia de carácter social las mujeres van constituyéndose en un nuevo sujeto social y político. Mas a pesar de los movimientos de mujeres son excluidos como sujetos de poder pero incluidas en las políticas públicas.

La formación de una nueva capa de mujeres dirigentes es uno de los resultados más significativos de las posibilidades políticas de estas organizaciones. Se destaca el rol de intermediación en sus barrios, también la noción de mediación local en un contexto de crisis y violencia política, otra noción es la de líderes de opinión local.

La relación entre estas organizaciones en el Perú son diversas y potencialmente prometedoras. La noción de espacio simbólico resulta bastante sugerente para entender el significado que tienen a las mujeres. Son muchas las mujeres que destacan la importancia que han tenido las organizaciones en su proceso de autoafirmación personal y en el inicio de un cambio en la familia. Estos conceptos nos permiten pensar en otras esferas, diferentes a las nociones de lo público-privado.

También nos permite señalar que la mujer tiene una actitud ambivalente frente al poder, a la vez que lo busca y reclama le sigue resultando extraño. Por otro lado a pesar de que el movimiento se desarrolla y fortalece no logra trascender su liderazgo social.



4.- La Investigación: Entre la coyuntura y la mirada de largo plazo

            La investigación sobre la mujer y relaciones de género han seguido el compás de la coyuntura y las demandas de la acción. Los estudios se han centrado en aquellas áreas vinculadas a la pobreza y a la participación política. Uno de los vacíos que la investigación sobre las relaciones de género en el Perú debe enfrentar, es la realidad de los jóvenes.  Al parecer se supone que el hecho de ser jóvenes comporta una conciencia de género, cuando esto no es así. Algunas investigaciones con un enfoque de género recién se están iniciando en el Perú. Por otro lado se encuentra que en el tema de trabajo y empleo femenino hay perspectivas renovadas. Las conceptualizaciones económicas, la micro empresa y la gestión femenina son hoy objeto vivo de interés. En este privilegio de ciertos temas y ausencia de otros han jugado un papel importante la orientación de las agencias que financian estos trabajos. Así los trabajos que no tenían una aplicación práctica no obtenían un financiamiento.

Un punto que interesa destacar en la relación que existe entre los temas de investigación sobre género y el carácter de nuestra época, se viene dando en las ciencias sociales y humanas. Sin embargo existen algunos riesgos en los enfoques, pues estos cada vez se vuelven más teóricos y más complejos y tratan de dar cuenta de la diversidad evitando todo reduccionismo y esencialismo, lo que conlleva a tener graves dificultades en su operasionalización.  En este caso la autora señala que no se trata de negar la necesidad de encontrar elementos e instrumentos que permitan un manejo del enfoque del género sino de hacerlo de una manera en la cual no se desvirtúe los conceptos y los contenidos que expresan.



5.- Reflexiones Finales. Este punto condensa toda la discusión sobre la realidad de los estudios de género en el Perú.



5.1 Las Brechas Entre las Prácticas y las Representaciones de Género

            La autora señala que existe un hiato entre lo que se prescribe y lo que realmente se hace, una inconsistencia que asume diversas formas. Si bien las actitudes cambian más lentamente que las prácticas también es cierto que las representaciones de género son parte de una estructura de poder que constituye a la sociedad. Ingresar en esta aparente ambivalencia exige observar las maneras en que la sociedad reproduce tales ideologías. Esta es una tarea difícil de abordar sin la ayuda comprometida.



5.2 La Masculinidad y la Paternidad Ausente

            La autora señala que por un lado se tiene la posición sobre el trauma de la conquista en la identidad masculina latinoamericana y por otro lado tenemos quienes relativizan la importancia del trauma de la conquista. A partir de algunos estudios se observa que la supuesta predominancia femenina resultado de la ausencia paterna, no es tal. La relación con el padre es fundamental la autoridad paterna es la clave del ideal de la familia. Estos estudios íntimamente relacionados con la interpretación de la situación peruana actual, como sociedad en proceso de democratización dejan atrás el peso de la conquista, así se supera una teoría que se mantiene en polémica.



5.3 La Cuestión del Poder

            La autora señala que el haber pasado de una concepción del poder centrado en el estado y en el mundo público a un enfoque de la microfísica del poder ha sido un paso fundamental en este proceso. Así el poder no es externo a la vida cotidiana y a la interacción en el ámbito doméstico, sin embargo algunos puntos siguen siendo ciegos, por ej. En el caso de la difusión de lo público y privado y las nuevas formas de hacer políticas de las mujeres. Aún con mayor presencia en el ámbito político la mujer no tiene acceso al poder. Por ello una mirada feminista a la política exige reconceptualizarla. El poder no es propiedad de un individuo; pertenece al grupo existe solo mientras este no se desintegra. Para el caso de la mujer este enfoque debe trabajarse mas hondamente.



5.4 Entre el Reconocimiento de la Diferencia y la Necesidad de un Proyecto Común

            Los enfoques analíticos que reconocen las diferencias se han visto trabados por un cierto escepticismo. La pregunta que propone la autora es ¿Cómo conciliar el reconocimiento de la heterogenuidad y la divergencia con la necesidad de impulsar un proyecto común de liberación? ¿Cómo articular una visión que cuestione los discursos legitimadores con una propuesta feminista que se sustente en un programa de acción común?. Estos planteamientos exigen repensar la relación entre conocimiento y práctica. Por ello es necesario pensar en un proyecto que reivindique a la mujer a partir de sus múltiples identidades en el Perú.

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