domingo, 6 de septiembre de 2015

Pentecostalismo y Relaciones de Género



Pentecostalismo y relaciones de genero/Mónica Tarducci    
Nilthon Maldonado



Pentecostalismo y Relaciones de Género: Una revisión

            El interés de la autora es señalar de qué manera los valores y creencias influyen en las mujeres pentecostales determinando sus prácticas y a veces produciendo sus propios códigos formales. También la autora pretende señalar que sucede en el pentecostalismo latinoamericano, para ello plantea algunas preguntas como: ¿qué cambios introduce en la vida cotidiana? ¿Hasta que puntos las mujeres pueden realizar actividades negadas en espacios más formales? ¿Existe espacios de creatividad para las mujeres? Porqué se tendría que huir como feminista ante un mensaje conservador y patriarca.



La Solución Asimilacionista Mujer y Protestantismo

            La autora señala que el protestantismo enfatizó las cualidades masculinas de Dios: Padre, Juez, Guerrero, Rey (Semejantes al Judaísmo). El clasicismo weberiano ha colocado al protestantismo dentro de la racionalidad masculina y burguesa. algunas autoras enfatizan que el protestantismo asimila a las mujeres en el modelo único masculino. La reforma desexualizó los roles y elimino de la esfera religiosa toda forma de identidad y de organización femenina, suplantó toda forma de actividades y relaciones afectivas relacionadas al culto de las santas y santos clausurando la vida comunal del ministerio y desapareció a las vírgenes. Fomento el matrimonio pero situando a las mujeres en su rol de esposas y madres, así la obediencia al Señor era cuestión de hombres y mujeres.

Por otro lado el protestantismo liberal fue uno de los soportes ideológicos del movimiento feminista del siglo XIX. El segundo gran despertar que siguió a la independencia norteamericana democratizó a las iglesias protestantes, produjo reformas sociales, morales y educativas, en donde las mujeres asumieron un papel activo. La experiencia cuaquera de las mujeres que hablaban en público y hacían trabajos misioneros se propagó en las iglesias protestantes. Muchas mujeres se promovieron como líderes en un contexto social en que la religión era una actividad extrafamiliar permitida solo para las mujeres decentes. Este espíritu revivalista no duro mucho y fue remplazado por una organización más jerárquica. La religión fue sacada de su esfera emotiva y doméstica y llevada a la arena pública, volviéndose un asunto político y jerárquico. Así la religiosidad norteamericana pierde su carácter femenino. Si la participación femenina hacía hincapié en la predicadora como madre ahora el pastor no solo es el padre sino que su mensaje demanda que sea cumplido como hijos obedientes.



Lo “Fundamental” es la Sumisión.

            Hacia 1880 las congregaciones conservadoras manejaban una retórica fundamentalista que insistía en temas de las relaciones domésticas, la conducta e identidad sexual. El surgimiento del fundamentalismo es visto como una respuesta a la confusión de la identidad masculina producida por los cambios en la estructura del capitalismo norteamericano, que creó más oportunidades de trabajo para las mujeres, así los hombres ya no eran los únicos proveedores del sustento. El divorcio se volvió más accesible a la mujer, las universidades aceptaban mujeres, se empezó a dar el voto femenino. El fundamentalismo fue una respuesta y un rechazo a la “nueva mujer” de los activismos, de los clubes de mujeres, de las liberales, de las modernistas etc. En este contexto la visión ambigua de los roles de género era percibida con un síntoma del “fin de los tiempos”. Sin embargo la principal corriente del fundamentalismo, el pentecostalismo vio crecer la presencia de las mujeres.



La Presencia de las Mujeres en el Movimiento Pentecostal

            Willens puntualiza que uno de los efectos de la conversión en el pentecostalismo era establecer bases más estables en el hogar eliminado la adicción al alcohol, la licencia sexual y situando a la iglesia como un refugio para las mujeres agraviadas. Hollenweger alertaba respecto de la diferencia entre teoría y práctica en las cuestiones de subordinación de la mujer pues podría ser fisurada por la posibilidad de acceso a ciertos dones. Aunque en el caso chileno existe una presencia mayoritaria de mujeres esta no es correspondiente a sus funciones pues su rango es inferior al de los hombres. En el caso brasileño sucede casi lo mismo. Rolim en su estudio de pentecostalismo brasileño urbano pone como ejemplo la tendencia a desalentar algunos casos del don de sanidad cuando son ejercidos por las mujeres, mas no ocurre así con el don de lenguas. También se ha señalado el papel articulador de las estrategias de supervivencia sicosociales como reforzador del autoestima de la mujer joven. Así algunos fenómenos tratan de ser explicados desde un análisis que toma en cuenta la situación de la mujer como género oprimido. Por otro lado los estudios feministas aunque nos discuten las características patriarcales en las familias pentecostales se habla de reinterpretaciones de relaciones de género.



1.- ¿La mujeres pueden ser pastoras?

            Lawless ante la pregunta del ¿porque el pentecostalismo permite la existencia de mujeres pastoras siendo fundamentalistas? contesta que éste ha resistido a la secularización. Los intereses pentecostales permanecen firmemente dentro de la esfera de lo sagrado, así la mujer puede ser utilizada en la búsqueda de la raíces más conservadoras y ligada al mundo espiritual y la familia. Hay que tomar en cuenta que el pentecostalismo enfatiza los dones por sobre la educación teológica



2.- Redefinición del ámbito privado

            La vida familiar es el único lugar imaginado para el transcurrir de la vida. Es un símbolo de estabilidad social y moral, también es una prioridad en los objetivos de las denominaciones fundamentalistas. Esta preocupación se presentó a raíz de la urbanización y la industrialización del siglo XIX.

¿Qué significa la familia tradicional en el contexto pentecostal?

            La familia nuclear se presenta como una estructura de autoridad y roles entre sus miembros bien definidos. El marido es el proveedor del sostén económico, la mujer ocupa labores domésticas y el cuidado de los hijos, y los hijos están subordinados a los padres así se concibe a la familia ideal. La familia en los contextos sociales donde el pentecostalismo encuentra su mayor adhesión es un medio para enfrentar necesidades vitales. Los estudios realizados en Puerto Rico señalan que el ideal de la familia persiste entre los pentescostales. Las familias extensas son menos importantes entre los pentecostales ya que estos son reemplazados por los hermanos y hermanas en la fe. Creo que esto no sucede en todo los casos, desde mi punto de vista los pentecostales peruanos comparten su fe en primer lugar a sus familiares y en la mayoría de casos sus familias son más extensas. Para el caso colombiano la familia y el ámbito privado del hogar esta colocado en el centro de la vida. El machismo es remplazado por el ideal de la familia. La consecuencia de esto es el cambio de patrones de adquisición y consumo dentro de la familia donde lo que se adquiere responde a las necesidades de la esposa y los hijos. Aún cuando el pentecostalismo legitima el poder y autoridad de los hombres la enseñanza de la iglesia modifica aspectos de la conducta masculina que han sido perjudiciales para la familia. A mi parecer la correspondencia con el pentecostalismo peruano en cada caso puede ser similar con excepción de algunas diferencias, sin embargo el neopentecostalismo trae presupuestos nocivos para la familia.

3.- Un Sistema de Valores Compartidos

            Al menos en Colombia con la conversión, los roles masculinos culturalmente agresivos son reemplazados por la relación marido-mujer. Uno de los resultados de conversión es que los límites entre la vida pública masculina y la privada femenina son reabiertos y las esferas en si mismas son redefinidas. En el hogar los maridos mejoran sus relaciones de coincidencia con la de su esposa. En el pentecostalismo peruano se hace difícil generalizar los casos, a veces las relaciones se reafirman y en otras no, pues la familia tiende a sufrir el desgaste por la superposición Dios, iglesia, familia.



4.- La Importancia de la Redes Sociales

            El pentecostalismo ha sido visto como una estrategia de supervivencia ya que aporta nuevas redes sociales, además de ofrecer un sentido de coherencia y revalorización de la personalidad. En el caso de las mujeres bolivianas, la religión les ha brindado espacios donde se interrelacionan, formando nuevas redes que las apoyan emocional y económicamente. Por otro lado el culto les ayudado a desarrollar un sentido de comunidad con relaciones duraderas, también los oficios religiosos les ha permitido involucrarse en actividades y círculos mayores. En comparación con el caso peruano la experiencia boliviana puede identificarse con la del pentecostalismo andino, ya que hay mucha semejanza.



5.- Palabras para Contar la Experiencia: Las narrativas de conversión

            El interés de las narraciones de conversión se centra en sus fines educativos, su objetivo es comunicar e inspirar a otras mujeres. A sus autoras las permitía superar situaciones de angustia y sufrimiento sobre todo en el siglo XIX. Las narrativas de conversión actual son más simples y cuentan con la ayuda de los medios masivos. La relación con Dios se vuelve una experiencia más personal, el hablar con lenguas se vuelve una experiencia crucial y más importante que la conversión en si misma. La historia de conversión muestra las luchas de las mujeres por su auto respeto y autonomía en un sistema patriarcal. La narrativa de conversión refuerza junto con otros vehículos un rol claramente restrictivo se alientan aquellas tareas consideradas como de mujeres.



Consideraciones Finales

            Además de mejorar sus condiciones económicas el pentecostalismo puede devolver el autoestima y dignidad personal a las mujeres. Se supone que las mujeres tienen ciertos intereses comunes en virtude de su género y que estos son más importantes para ellas. Los intereses de género estratégicos surgen del análisis general de la subordinación de las mujeres y de las formas en que esta discriminación se produce. Los intereses prácticos de género son los que surgen de las condiciones concretas de la posición de las mujeres en virtudes de su género y que no corresponden a un objetivo estrategico. Son formuladas subjetivamente por las propias mujeres y no pueden ser asumidos independientemente de los intereses de clase.

El pentecostalismo sirve a los intereses prácticos de las mujeres aún cuando legitima el poder y l autoridad de los hombres.

Es interesante señalar que la autora esboza fugazmente una realidad pentecostal que ya poco se ve en nuestros tiempos, sin embargo en épocas de neoliberalismos y neopentecostalismos las relaciones de genero no han cambiado, aunque los movimientos pentecostales estén mudándose hacia el neopentecostalismo.

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